Noches para recordar: Festival Estéreo Picnic 2026
El amor por la música llegó al Festival Estéreo Picnic 2026 ese 21 de Marzo. Una noche fría pero acogedora, llena de colores y sobre todo artistas que esperaban a un público colombiano con toda la energía.
El Festival Estéreo Picnic se convierte en algo más que un escenario lleno de luces y artistas. Para María Camila y Ricardo, es un espacio donde el tiempo parece cruzarse con el pasado y el presente en una misma canción.
Por: Liana Morales
El sol irradiaba la ciudad de Bogotá y acompañaba el tráfico desde las dos de la tarde del viernes 20 de marzo del 2026. La música se oía a lo lejos; los aviones pasaban por los aires cada 10 minutos, dirigiéndose al aeropuerto el Dorado o saliendo del mismo. Los colores empezaban a brillar cerca al parque Simón Bolívar. Las sonrisas y alegrías se reflejaban en los ojos de la multitud que caminaba con sus mejores atuendos y baterías de celulares al máximo, pues las fotografías y videos no daban espera.
Puentes concurridos, largas filas y a cada 20 pasos se escuchaba “Boletas, boletas VIP, compre sus entradas al mejor precio” o “Carpas, carpas para la lluvia, también se le tiene protectores de zapatos, muy económicos, compre, compre” aquellos gritos enérgicos provenían de los vendedores ambulantes que aprovechan la afluencia y el impacto económico de uno de los festivales más esperados en Latinoamérica, el Festival Estéreo Picnic, o bien llamado: “FEP”.
Como si fueran soldados, las personas caminaban unos detrás de otros, ocupando el ancho de los andenes, cruzaban los semáforos como niños que salen a una expedición con su maestra y sonreían como quién va a tener su primera cita con el amor, en este caso una cita con la música y su niño interior. Pues los festivales de música se convierten en el parque de diversiones que hacen los sueños realidad.
El corazón empieza a latir con más intensidad al cruzar los diferentes filtros de seguridad, ya que cada vez hay menos espacio entre la alegría de conocer aquellos ídolos, y dejar atrás la vida cotidiana. Una vez entras, mirar hacia arriba es inevitable, luces, atracciones, figuras, letreros, escenarios gigantes, trajes, teatro, estilo y mucha música en cada rincón del FEP.
“No sé si algún día dejaré de venir, pero que emoción volver a casa” Dice uno de los hombres más aficionados a la música y a la radio en Boyacá, Ricardo Arturo Muñoz, director de Positiva 101.1 FM, quién disfruta del FEP desde su creación hace 15 años. “Los primeros años del FEP era una nota; regalaban muchas cosas: botilos, tulas y chaquetas.
En este momento han cambiado en cuanto a eso, la tula la obtienes al comprar ropa, los botilos o termos al comprar bebidas, y eso es apenas normal, es estratégia. Al inicio necesitaban atraer a las personas para que conocieran el nivel de apuesta del festival. Ya en este momento tras 15 años de recorrido, tienen otras apuestas y van evolucionando”, dice.
Los árboles se mecen con el paso del viento, las risas suenan a lo lejos con frases como: “¿Él no es el actor que está en Masterchef?”, “Miren ahí va la actriz de la serie, la primera vez”, “No puedo creerlo es el influencer que se maquilla lindo y su perrito superó el cáncer”. Porque en el FEP aparte de ir a conocer a tus ídolos musicales, también puedes correr con la suerte de ver a tus actores, actrices, influencers y famosos favoritos. “Sí, en el FEP pasa mucho eso, tienes que estar pendiente, porque a cada rato ves famosos, y si no estás pendiente se pierden las fotos. Me ha pasado”, afirma Ricardo.
El tiempo pasa desapercibido, solo importa el momento en el que se presentan los artistas, pues son múltiples tarimas y escenarios, en los que encuentras presentaciones todo el tiempo o de manera consecutiva. La noche llega rápido y de esta forma apreciar los colores y el calor humano hace parte de la experiencia.
Tres días de vibrar alto, donde los corazones laten al unísono y la música es la unión de generaciones. “Un mundo diferente”, slogan del FEP. Donde ser diferente y único es visto con amor, admiración y respeto. Donde los trajes más extrovertidos y originales son elogiados. Donde respetan tu orientación sexual, tus gustos y puedes ser quien tu quieras, porque está claro que ese mundo es para todos.
Y para momentos de euforia y alegría, no puede faltar el gusto por la gastronomía, pues en este lugar se encuentran toda clase de comida, en varias zonas del festival. Como sándwich con pan masa madre y ese toque de hogar en cada bocado, hamburguesas con doble carne sazonadas y llenas de sabor, pizza en todas sus presentaciones que permiten rapidez para continuar el recorrido. “Lo más rápido para comer y seguir con los conciertos es la pizza, pero la verdad soy fan de las hamburguesas, me dejan lleno y son deliciosas”, aconseja Ricardo. También encuentran bebidas frías y refrescantes con o sin licor. “Las bebidas las puedes comprar acá, pero también puedes traer un botilo y llenarlo en los puntos que ofrece el festival, de esta forma puedes ahorrar”, agrega.
“Estamos comiendo ramen, está delicioso, calientito para tomar energías para los conciertos de este segundo día”, dice María Camila Rodriguez, mientras saborea cada pasta y carne de su comida. Ella es comunicadora social y es su primera vez en el festival Estéreo Picnic. “Mi primer FEP. Vine con mi novia Alejandra. Salimos de trabajar y corrimos para aquí”.
María Camila trabaja administrando dos Sanandresitos en Bogotá, y desde niña soñaba con hacer este día una realidad “Cuando tenía quince años vine con mi papá y no me dejaron entrar”, recuerda. “Le hice una pataleta a mi papá porque soñaba con ver a The Killers, mi banda favorita del Rock alternativo, y no se pudo porque era menor de edad”. Cada año van cambiando las dinámicas en el festival. “En este momento el FEP tiene el corral para menores, esto les permite atraer a nuevas generaciones, que serán las próximas aquí. Antes no pasaba eso, por ende no podían ingresar”, comenta Ricardo Muñoz.
Maria Camila, está a punto de cumplir treinta años. Su amor por la música comenzó cuando tan solo tenía 12 años. Empezó con Michael Jackson y su canción “Thriller”. Luego llegaron bandas como Def Leppard y Guns N’ Roses, y poco a poco el rock alternativo se convirtió en parte de su identidad. No fue una elección pasajera, sino una conexión que se mantuvo con los años, acompañando diferentes etapas de su vida.
A su vez reconoce que las formas de consumir música han cambiado, pero también entiende que hay canciones y artistas que permanecen. Considera que hoy en día muchas personas se limitan a lo que es tendencia, a lo que aparece en plataformas digitales o redes sociales, dejando de lado la posibilidad de explorar otros géneros. “A los jóvenes les digo que se den la oportunidad de escuchar nuevas canciones. Porque no se trata de escuchar lo que suena en todo lugar. Por ejemplo, yo escucho la música popular en todas partes precisamente porque es popular, pero el rock también lo es, porque hay buenos solos, hay buenas guitarras y baterías. Hay un mundo distinto, no se cierren a lo que suelen escuchar en el streaming o en un tiktok porque al final de cuentas la música es muy linda y es lo que nos mantiene como identidad”.
A su lado y compañera de aventura, está Alejandra, su novia. Quien disfruta su segundo festival, con mucha emoción “Es mi segundo festival. Esta vez solo pagamos el segundo día porque están todos los artistas que nos gustan, como Kygo, Swedish, Sabrina y muchos más. Además, cada día está como a 800.000 mil pesos, dependiendo lo que uno elija”. Alejandra es también comunicadora social. “Nos conocimos con Cami realizando la tesis. Bendita tesis que nos unió, y bueno ya vamos para 5 años juntas”, expresa con una sonrisa.
Alejandra habla del FEP como un lugar en el que el tiempo no alcanza para disfrutar de todas las activaciones de marcas, conciertos, atracciones y más. “Nos toca comer rápido y correr, porque tenemos que estar en la mitad de un concierto e irnos a otro. A las activaciones no creo que las alcancemos, la verdad es tan lindo todo, que dan ganas de hacer el recorrido completo, pero en momentos el tiempo se queda corto”.
El amor por la música las llevó al Festival Estéreo Picnic “FEP” ese 21 de marzo. Una noche fría pero acogedora, llena de colores y sobre todo artistas que las esperaban. Aquellos que un día soñaron con ver en persona. “Por fin voy a ver a The Killers”, dice Maria Camila con una sonrisa que refleja el anhelo de esa niña de quince años.

Presentación de The Killers en el FEP 2026
Llegó el momento, diez y quince de la noche. Los amantes del rock se dirigen al escenario principal del FEP. Las pisadas suenan como batallón que marcha y poco a poco en menos de cinco minutos se llenó aquel lugar. Todos a la espera de disfrutar las canciones que marcaron el inicio de los años dos mil y varias generaciones.
El ambiente se tornó cálido y fresco, con un olor a lluvia, al contacto que hace el agua con la tierra del suelo y se eleva a la altura de las personas. Los rostros estaban iluminados por luces azules que se proyectaban a larga distancia, las cuales reflejaban el deseo por revivir momentos y disfrutar aquel espectáculo.
Mientras destellos azules cubren el escenario, poco a poco, una melodía empieza a surgir y a envolver cada rincón del lugar, donde los sintetizadores forman un eco de dos gotas de agua que caen consecutivamente y al aumentar su velocidad empiezan a formar un himno del rock. La voz de Brandon Flowers se enlaza con aquél sonido, y así le da vida y forma a la noche. La batería golpea con fuerza tres veces, y en ese último golpe la canción icónica “Read my mind” suena con fuerza y estremece a la multitud. Gritos, coros y euforia total complementan la atmósfera, donde la nostalgia del new wave y la adrenalina del momento suspenden el tiempo, como si lo único que avanzara sin afán fuese la música.
Mientras sonaba cada canción las lágrimas empezaron a recorrer los rostros de aquellos que soñaron con verlos en vivo y cantar sin parar, como María Camila, quien después de quince años hizo su sueño realidad. Cada canción la disfrutó, se rió pero también lloró, y reiteró que la música es el portal a un mundo nuevo.
Poco a poco la intensidad de la música bajó, Brandon Flowers se acercó al borde del escenario, miró al público por unos segundos, y tomando impulso se dirigió a decir unas palabras. En ese momento intentó hablar en español, pero falló, sonrió y enseguida lo volvió a intentar diciendo: “Damas y caballeros, somos The killers y estamos para servirles”. Los gritos no dejaron que el silencio se sintiera, pues los fanáticos fueron felices al ver como su artista se esforzó e intentó conectar con ellos.
Ricardo Muñoz no dejaba de saltar, se sabía cada letra, y en el coro era el primero en cantar, a su vez se conmovió con las palabras del vocalista y expresó “Eso es lo que hace un verdadero artista. Brandon Flowers no era así, hacía lo que varios artistas aquí en el FEP, llegar, cantar y salir. Pero ahora conecta con el público, preparan show como banda, y eso marca la diferencia”. Reiteró que varios artistas, luego de estar en la fama, no se esfuerzan por su público, “como lo que hizo Tayler the creator: no preparó nada. Solo llegó, colocó fondos de colores y eso fue todo; eso no se debe hacer, porque uno como espectador se desilusiona… por eso en mi top número uno queda The Killers”.
Al final, el Festival Estéreo Picnic se convierte en algo más que un escenario lleno de luces y artistas. Para María Camila y Ricardo, es un espacio donde el tiempo parece cruzarse con el pasado y el presente en una misma canción. No se trata solo de asistir a un concierto, sino de revivir emociones, cerrar ciclos y recordar que hay partes de nosotros que nunca se van del todo. A veces, solo necesitan el momento adecuado para volver a sonar.