YA LE GANÓ A LA CUARENTENA

Fecha de Publicación:
Mayo 06 de 2020
https://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20130412/54372204114/quien-tiene-un-perro-tiene-un-tesoro.html

OPINIÓN.

 

Por: Nicolás Cáncharo Torres

 

Con el decreto 457 de marzo del 2020, el gobierno de Colombia declaró Aislamiento Preventivo Obligatorio para resguardar la salud de los colombianos por el Covid – 19, un virus que se tomó el papel de asustar a las comunidades, la OMS lo declaró Pandemia, por tal razón todos tenemos que estar en el interior de nuestra casa y salir solo cuando sea estrictamente necesario, respetando las medidas tomadas por el municipio de residencia.

Por eso desde Barbosa Santander les cuento que la he pasado una chimbasomos cuatro hijos y mis papás, actualmente vivimos con la familia de mi tía, hermana de mi mamá, otras cuatro personas en el hogar y como si fuera poco tenemos tres perros como integrantes al núcleo familiar. Dos de mis hermanos menores, la niña y el barón, se fueron para la finca de un tío, llegado el caso, se salve lo mejorcito de la familia.

Mi papá es conductor de un bus Omega y logró llegar a la casa antes del aislamiento, a mi mamá hacía unos meses le habían otorgado la libertad condicional ya que se encontraba pagando una condena domiciliaria, hace unos años se vio vinculada a un proceso judicial por prestar el número de cédula, en buena fe. En medio de tanto dolor, tragedia y descontrol, mi casa es una bendición. La comida no abunda, pero no hace falta y si se le puede brindar al necesitado se le da de corazón, mi papá es quién administra el dinero, si fuera mi mamá la historia sería diferente.

En mi casa si usted se aburre en una pieza busca otra y se acomoda, si se cansó de las noticias habla con mi tía, experta en cadenas de WhatsApp, y si no tiene nada que hacer me ayuda a limpiar la caca de los perros. En medio del pico y cédula en el pueblo, los perros se convirtieron en el escape de muchos en la casa, la pelea es por sacarlos, antes del aislamiento era para que alguien los sacara.

La situación no está para jugar con la salud de nadie y menos de la familia, pero conviva un mes con ocho personas y tres perros en la misma casa, ahí está el verdadero significado de la vida, por eso, yo de vez en cuando me pego mis escapadas, entenderán que infringir la ley, con 20 años y enamorado, ponen a latir lo que sea, después de la aventura, me espera cruzar el pueblo de lado a lado sin ser multado por un policía, para luego enfrentarme a mi mamá, que me espera con un atomizador de alcohol y vinagre.

El encierro se convirtió en un reto para todos, o cuántos le dijeron “te amo” a su papá, le ayudaron a su mamá con el almuerzo, a su hermano con la tarea, incluso cuántos miraron sus perros y se dieron cuenta que son los únicos que están en las buenas y en las malas, sin ellos entender lo que pasa, yo me he tomado cada día como si fuera el primero de la cuarentena. Le doy besos a mis papás, les digo “los amo”, juego con mis hermanos, le explico a mi tía cuáles son las noticias falsas y verdaderas, juego con los perros, hago aseo y me preocupo por todos.

Tal vez al terminar el aislamiento mi papá se tenga que ir a trabajar bajo ninguna garantía, si la salud no cuenta con un sistema de protección, no me imagino un conductor; mientras hoy disfruto otros se quejan al no tener nada sobre la mesa y otros lamentan la muerte de un ser querido, el aislamiento no debe ser interpretado como un robo de la libertad, mi mamá sabe que estar en cuatro paredes privada de la libertad no es lo mismo a estar en la casa con la familia.

Estimado lector, lo invito a convertir esas lágrimas y lamentos en juegos, amor y abrazos, si tiene hijos tome un palo y juegue al caballo, póngase de rodillas y juegue al perro, use un carro y ande por las carreteras que traza su imaginación, navegue por los paisajes de la literatura, hable con su pareja, recuerden momentos, si es necesario tómese unos minutos para atender sus propios deseos, no permita que la tecnología se apodere de la privacidad de su hogar, si el teletrabajo llegó déjelo fuera de alcance para su familia, hoy más que nunca todos nos necesitamos.

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