Intercambio de Experiencias

Fecha:
Junio 08 de 2018
Etiquetas:
Internacional
Intercambio de Experiencias

Estudiante Comunicación Social nos cuenta su experiencia de intercambio académico en México.

Sin lugar a dudas, a pesar del miedo, de la intriga y la incertidumbre, digo con certeza que esta ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar. Gracias a la Universidad de Boyacá y a la Universidad Autónoma de Chiapas por la oportunidad que me brindaron, y espero que al igual que yo, muchos más estudiantes se atrevan a cambiar su estilo de vida y afrontar este nuevo reto.

Por: Laura Daniela Salazar Mozo

         Estudiante Comunicación Social

         Universidad de Boyacá

 

Cuando piensas en irte a vivir a otro país, te invaden las dudas, empiezas a enredarte en un constante ¿qué pasará?, justo eso fue lo que pensé en septiembre del año pasado cuando tomé la decisión de postularme para llevar a cabo un semestre de intercambio académico en la Universidad Autónoma de Chiapas, en México. Es que no se trata de irme de vacaciones (aunque muchos lo vean de esta manera), se trata de cambiar tu estilo de vida, tus horarios, tus amigos, tu forma de hablar, y dejar atrás tu ciudad, tu familia, y en mi caso, lo más difícil, la comida.

Todo empieza cuando presentas tus documentos, solicitudes y demás requisitos para cumplir ese sueño; luego, la duda se vuelve constante por una razón, la carta de aceptación parece nunca llegar, por lo cual no sabes si comprar tus tiquetes aéreos, si comprar tu seguro, y lo peor de todo, no sabes si te aceptarán.

Intercambio
Una gran experiencia académica y cultural vive Laura Daniela.

Tiempo después, en mi caso, tres meses, llega tu carta, y te preparas para irte, entonces, alistas maleta, te vacunas y ultimas detalles para esa travesía. Tal vez el momento más difícil lo vives en el aeropuerto, pues estás lleno de intriga, de miedo y tristeza, ¡claro! no es para menos, te vas a separar de toda tu familia, por seis meses.

Cuando llegas al país de destino, todo es diferente, es algo realmente sorprendente que a pesar de que, en México también se hable español, la forma de comunicarse es muy diferente, con palabras como “mande” o el uso de la palabra “casual” o expresiones como “ah burro”, también te acostumbras a que no te entiendan; por ejemplo, si tú dices que vas a comprar una bomba para decorar un lugar donde vas a celebrar algo especial, instantáneamente piensan en terrorismo, ¡es algo tan gracioso!, hablamos el mismo idioma pero eso no significa que nos entendamos del todo.

Luego viene el tema de la comida, si vas a vivir en México, obligatoriamente debes adaptarte a dos cosas: picante y tortillas, nosotros, en Colombia, vemos panaderías en cada esquina, acá en el país manito, cada barrio tiene su tortillería. Te encuentras con platillos muy diferentes como tacos de cochito, carnes al pastor de trompo, alambres de carne y bebidas como el pozol o el tascalate, hechas a base de maíz y cacao, muy común en todo el estado de Chiapas.

Algo maravilloso es que estás en clase, haciendo trabajos para diversas asignaturas, pero después estás viajando o visitando uno de los tantos parajes mágicos y únicos por visitar en toda la república mexicana;  se puede decir que es la mezcla perfecta, ya que aprendes, viajas, y conoces. Con cada compañero, con cada frase o expresión nueva, con cada comida, aprendes algo nuevo, ya sea una experiencia, un significado, o una receta para prepararle a toda tu familia, tan pronto vuelvas a Colombia.

Sin lugar a dudas, a pesar del miedo, de la intriga y la incertidumbre, digo con certeza que esta ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar. Gracias a la Universidad de Boyacá y a la Universidad Autónoma de Chiapas por la oportunidad que me brindaron, y espero que al igual que yo, muchos más estudiantes se atrevan a cambiar su estilo de vida y afrontar este nuevo reto.

 

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