Perspectivas de Poder: Desde el Pensamiento de Joaquín Estefanía

Fecha:
Enero 17 de 2018
Tunja

Joaquín Estefanía  comienza haciendo referencia del poder, como una característica sustancial en el ser humano a lo largo de todas las etapas históricas de este. Es uno de los factores por los cuales algunas civilizaciones han surgido a costa del extermin

Uno de los aspectos fundamentales es descubrir cómo se ejerce el poder, y una de sus formas es el lenguaje que, bien utilizado, sirve como catalizador y como justificante de los actos de quien ostenta y monopoliza el poder. El poder conocido y comunicado es más fácil de sostener que aquel que se lleva en contra de la presunta libertad de un pueblo.

Hugo Armando Ramírez Acevedo 

Docente Programa de Derecho 

y Ciencias Políticas

Universidad de Boyacá

 

Joaquín Estefanía  comienza haciendo referencia del poder, como una característica sustancial en el ser humano a lo largo de todas las etapas históricas de este. Es uno de los factores por los cuales algunas civilizaciones han surgido a costa del exterminio de otras. Desde un contexto antropológico, el poder hace parte esencial en la búsqueda insatisfecha del ser humano por realizarse plenamente y encontrar su puesto central en el mundo. Para tal evento está en una lucha constante por ubicarse en lo más alto de la pirámide y las estructuras sociales lo cual le permite ejercer su valía, sentirse especializado sobre los demás rangos éticos, dejar su inmanencia para sentirse un ser trascendente y de esta manera ejercer su poder obtenido y añadir a su existencia la categoría de un dios, es decir pleno, realizado, inalcanzable y sobre todo con poder que puede ejercer sobre los inferiores.

El poder es una constante en el ser humano y no tanto como formación eidética o social sino como una especie de instinto, connatural que fluye de manera normal sin necesidad de buscarlo. Esta condición se refleja en todas las especies donde las más fuertes y poderosas sobreviven a costa de las menos especializadas o débiles. 

La relación de poder va cambiando y mutando acorde al estilo de la sociedad en la cual se ve inmerso, como es el caso de los regímenes monárquicos absolutos y autoritarios, autarquías, oligarquías, democracias mixtas entre lo político y lo religioso etc., o el poder influido por una idea, como es el caso de las teocracias de la edad media y de países actuales, poder, basado en el racionalismo como en la edad moderna, poder basado en la libertad, fraternidad, igualdad, como en la época contemporánea  con la revolución francesa, o el poder que se evidencia en una estructura liberal, económica y capitalista, globalizada, tendiente a capturar la mayor cantidad de recursos de todo tipo con el fin de garantizar un estado de bienestar aparente para unos pocos, pero perjudicial para la mayoría. 

El autor plantea la condición de poder como aquel tendiente a crear desigualdad ya sea social, cultural, sexual etc., y sobre la cual se ejerce dominio pleno y constante. Es decir, se somete y se doblega la voluntad del otro para sobreponer la voluntad propia y así obtener beneficios. Algunos pensadores como Foucault plantean lo siguiente, según el comentario de Calderón G., Para Foucault el poder es una relación asimétrica que está constituida por dos entes: la autoridad y la obediencia, y no sería un objeto preexistente en un soberano usado para dominar a sus súbditos, además es una situación estratégica que se da en una determinada sociedad; el poder incita, suscita y produce.

En la formación del poder se dan dos elementos, los cuales son cooriginales e interdependientes, estamos hablando de los dominados y los dominantes, que más que poseer el poder lo ejercen, ya que éste no se puede adquirir, compartir ni perder, debido a que no es un elemento físico. Estos factores se han dado a lo largo de la historia y están presentes en la actualidad, dominados y dominantes se manifiestan en cada ámbito en que vivimos, ya sea en la familia, trabajo y hasta en la amistad; son la base de toda relación y de toda acción, y nos permiten “guiar la posibilidad de conducta y poner en orden sus efectos posibles”. A pesar de que dominados y dominantes son la raíz de todo vínculo, tanto los primeros como los segundos pueden ejecutar algún tipo de resistencia al poder, ya sea para no ser “conducidos” o para no “liderar”, resistencia que está presente en todos los actos del poder y que no lo daña, sino que constituye una parte más de éste, así como lo hace la libertad, subordinación e insurgencia.

"En cuanto al poder disciplinario, se ejerce haciéndose invisible; en cambio impone a aquellos a quienes somete un principio de visibilidad obligatorio." Sostiene Foucault, que lo importante en la disciplina es poder ver a quienes se someten, ya que esto respalda el dominio del poder que se ejerce sobre ellos. 

Uno de los aspectos fundamentales es descubrir cómo se ejerce el poder, y una de sus formas es el lenguaje que, bien utilizado, sirve como catalizador y como justificante de los actos de quien ostenta y monopoliza el poder. El poder conocido y comunicado es más fácil de sostener que aquel que se lleva en contra de la presunta libertad de un pueblo.

Como afirma Estefanía, “los hombres se sirven de las palabras para ocultar sus verdaderos pensamientos, y de los pensamientos para justificar sus injusticias. Una de las biógrafas de Lenin, Héléne Carrère, afirma que esta habilidad para quedarse con el lenguaje es reveladora del voluntarismo y de su falta de escrúpulos, rasgos que llevaran a hacerse con el poder y a monopolizarlo”. De esta forma han surgido líderes en este siglo, que pretenden ser salvadores, aparentando un mesianismo garantizado.

Con el fin de tener el poder se utilizan medios por los cuales se haga viable su consecución. Para tal fin se usa como plataforma los medios de comunicación que se constituyen en el arma más poderosa junto con el poder económico y el manifiesto mesianismo o liderazgo que llevan a elegir los mandatarios y líderes de un país. Sin embargo, el poder depende de la ideología en la que se encuentre el líder. No siempre se consigue doblegar la voluntad totalmente como en tiempos remotos, ahora el ser humano luchará  a costa de su propia vida para no dejarse quitar la joya preciosa de la libertad. Así, surgen las revoluciones y el poder pierde legitimidad porque se convierte en alienación y punto de lucha para los menos favorecidos y que sienten restringidos sus derechos.

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